Empatía: más allá de lo humano (Parte II)

David Sebastián Guáqueta RiveraDavid
Investigador Grupo Ahimsa
Corporación Descontamina
Psicólogo, Estudiante de Filosofía
Contacto: davidguache2@hotmail.com
Twitter: @davidguapato

En mi columna anterior, escribí una reflexión nacida de la evidente falta de compasión en las políticas y prácticas culturales en Colombia, que se hizo tan notoria en los eventos de Mocoa, los asesinatos sistemáticos y las marchas de odio, que han ocurrido recientemente. La empatía como motor de cambio en la sociedad fue mi respuesta a tan lamentable situación. Hoy, me encuentro de nuevo lleno de tristeza y enojo al ver cómo el uribismo (la ultraderecha conservadora) se propone proteger y convertir en patrimonio la tauromaquia[1]. ¿Qué relación podría tener el anterior texto sobre empatía y una práctica donde se hace del sufrimiento de un animal un espectáculo? Creo que la clave para responder a tal pregunta está en la palabra “sufrimiento”.

Mucha gente atribuye el hecho de estar o no de acuerdo con las costumbres violentas hacia animales a un tema de mera opinión personal. Pero sólo hace falta ver la propuesta uribista y encontrar que se busca hacer de esta costumbre un patrimonio cultural, que se promueva desde políticas municipales y que se reprima toda manifestación en su contra, para oscurecer tal afirmación. Viendo esto, es claro que no hablamos de un problema de mera elección personal, como comprar una camisa verde o azul, sino de un problema de la sociedad como conjunto y las relaciones sociales que están entramadas mucho más allá de los seres humanos.

¿Qué clase de educación se está dando a una niña o un niño cuando se le enseña que por el hecho de tener el poder (el arma, el tamaño o el dinero), entonces puede decidir si matar o no a otro ser vivo sintiente? Estudios[2] anotan que la empatía, los actos de compasión y la conexión emocional con otras personas aumenta cuando también aumenta el contacto positivo y afectivo con distintas especies de animales. Pero no hace falta ir a las investigaciones, cualquiera que haya tenido una mascota a la cual haya brindado cariño y cuidado sabrá, como yo, la facilidad con la que nos alegra su alegría o con la que sufrimos su sufrimiento. Y además, seguramente, habrá sentido ese contacto empático en ambos sentidos: lo hemos dado a ellos y lo hemos recibido de ellos.

 Columna 62.1

Fotografía: Javier Guáqueta

Pero el tema trasciende el sólo contacto afectivo con otras especies animales (porque sí, aceptémoslo, los humanos somos sólo una especie más entre el reino animal). La cultura está impregnada desde la producción de los recursos, los hábitos alimenticios y las necesidades básicas, hasta las más elaboradas prácticas consideradas humanas como el arte o la política, de relaciones con los demás seres del entorno en el que vivimos. Hace un tiempo se dio notoriedad a los comentarios de un famoso cantante latinoamericano – Andrés Calamaro –, en los que protegía la tauromaquia y otras prácticas similares, aludiendo a que la empatía debía dirigirse únicamente a problemas “humanos” como la hambruna o la pobreza[3]. Pero no hace falta pensar mucho al respecto para encontrar que casi toda práctica económica o biológica humana tiene que relacionarse de una u otra manera con los demás animales que habitan el entorno inmediato y global.

¿Es posible imaginarse una extensión de la empatía más allá de los límites de “lo humano”?  Estoy seguro que sí. De llevarlo a cabo, ¿qué clase de sociedad sería esa? Si pensáramos las carreteras no sólo en cómo llegan de un pueblo a otro, sino además en todos los ecosistemas fracturados y especies separadas que habitan en el camino, ¿cómo serían? Si la distribución de los cultivos, los usos de los terrenos y los medios de producción alimenticia, pasaran por la pregunta de cuántos seres y de qué tipo vamos a alimentar, y si podría distribuirse de mejor manera para reducir la hambruna, ¿cambiaría? ¿Las prácticas de asesinato de animales para consumo se harían sin sufrimiento? ¿Se eliminarían? Si en las tradiciones y festividades se fomentaran prácticas de unión con los demás, de cuidado, de aprecio por la vida misma, ¿seguirían caballos cayendo agotados, reces siendo arrastradas, perros y gallos peleando entre sí? Estoy convencido, de que nuestro desarrollo como seres más compasivos y capaces de contactar con la vulnerabilidad de los demás está necesariamente marcado por una relación con el entorno, con nuestros hábitos de vida y con los demás seres que habitan en el mundo.

La empatía no sólo nos permite pensarnos una sociedad diferente, más humana (válgame destacar la ironía de la metáfora en este momento). Además, nos permite darnos cuenta de que los límites entre lo “humano” y lo “no-humano” (lo animal, por ejemplo) son construcciones que mucho tienen por aportar al cambio de las relaciones y formas de vida, y pueden ser modificadas, permeadas, transformadas. Recordemos a Heidegger y su reflexión sobre cómo el capitalismo ha desvanecido la magia y ha puesto al mundo “más allá de lo humano” como un material dispuesto a nuestro servicio enteramente e indiscriminadamente. O pensemos en Derrida y la forma en que la tradición construyó una dicotomía humano/animal, para justificar o sostener prácticas de violencia y discriminación incluso entre los mismos seres humanos. Sólo como ejemplo, podríamos recordar cómo hace poco más de un siglo se justificaba científicamente el orden social racista, de supremacía blanca, masculina y eurocéntrica, sobre la base de una supuesta mayor cercanía biológica del negro, del indio o de la mujer (blanca, negra, india, etc.) a lo simiesco, a lo animal, a lo bestial. Hay que reescribir todos estos límites que hemos dado por supuestos.

Columna 62.2

Fotografía: Javier Guáqueta

Considero que la empatía nos permite repensar nuestra relación con nosotros mismos y con los demás seres vivos, humanos y no humanos, para imaginarnos formas de transformación de la vida colectiva en este mundo. ¿Qué clase de Colombia seríamos? ¿Qué pasaría con el maltrato en ferias y festividades a caballos y mulas, Coleo, Tauromaquia, Lucha de gallos y de perros, y demás? Y no sólo son prácticas culturales folclóricas y visibles, también hay prácticas cotidianas mucho más extendidas en nuestra sociedad que vale la pena repensarnos: el abandono y maltrato continuo de animales domésticos, el daño a ecosistemas llenos de biodiversidad por expansión de vías y explotación de recursos, y sin olvidar mencionar prácticas con fines alimenticios (pesca, ganadería, criaderos); que no sólo han traído sufrimiento y muerte a muchos, sino también reducción en poblaciones de distintas especies y daños a la sostenibilidad de las poblaciones. Considero que podemos ser conscientes de los beneficios de una nueva relación con el mundo si nos atrevemos a tocar y ser tocados por todos aquellos seres que rodean nuestra vida; y quisiera invitarnos a ponerlo en marcha.

 


[1] Artículo de El Espectador en: http://www.elespectador.com/noticias/politica/la-propuesta-del-uribismo-para-que-las-corridas-de-toros-sean-patrimonio-articulo-687286

[2] Dejaré al final una bibliografía recomendada de relativo acceso para quien quiera documentarse más al respecto.

[3] Artículo de El Espectador en http://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/mientras-gente-muere-de-hambre-se-gastan-millones-alimentando-perros-andres-calamaro-articulo-687228


 

Bibliografía recomendada para adentrarse en la discusión

Daly, B. y Morton, L. (2008). “Empathic Correlates of Witnessing the Inhumane Killing of an Animal: An Investigation of Single and Multiple Exposures”. En: Society and Animal, 16: pp. 243-255.

Derrida, J. (2008) El animal que luego estoy si(gui)endo, Trad. Cristina del Peretti y Cristina Rodríguez, Madrid: Trotta.

Derrida, J. (2008) Seminario de la bestia y el soberano, Trad. Cristina del Peretti y Delmiro Rocha, Buenos Aires: Manantial.

Heidegger, M. (2016) Caminos del Bosque, Trad. Helena Cortés y Arturo Leyte: Titivillus, Epub Libre.

Josa, J. y Makowski, M. (2009). “El maltrato animal como indicador de riesgo social”. En: Información Veterinaria, abril: pp. 16-19.

Kasperbauer, T. (2015) “Rejecting Empathy for Animal Ethics”. En: Ethical Theory and Moral Practice, 18: pp. 817-833.

Pallota, N. (2008). “Origin of Adult Animal Rights Lifestyle in Childhood Responsiveness to Animal Suffering”. En: Society and Animals, 16: 149-170.

Rae Westbury, H., Neumann, D. y Watters, A. (2011). “Extending Empathy Research towards Animasl” En: Danielle Scapaletti (comp.), Psychology of Empathy: Psychology of Emotions, Motivations and Actions, New York, Nova Science Publishers: pp. 93-118.

Thompson, K. y Gullone, E. (2003). “Promotion of Empathy and Prosocial Behaviour in Children through Humane Education”. En: Australian Psychologist, noviembre 38 (3): pp. 175-182.

Tsai, Y. y Kaufman, D. (2009). “The socioemotional effects of a computer-simulated animal on children’s empathy and humane attitudes”. En: Educational Computing Research, 41 (1): pp. 103-122.

Tsai, Y. y Kaufman, D. (2014). “Interacting with a computer-simulated pet: factors influencing children’s Humane attitudes and empathy”. En: Educational Computing Research, 51 (2): pp. 145-161.

Valdivieso, J. y Capellá, A. (2009). “Ética Animal. Animales productivos. El papel económico de los animals no humanos y los retos morales que implica”. En: Revista de Bioética y Derecho, 17: pp. 50-57.

Vanutelli, M. y Balconi, M. (2014). “Empathy and Prosocial Behaviours. Insights from Intra- and Inter-species interactions”. En: Rivista Internaxionale di Filosofia e Psicologia, 6 (1): pp. 88-109.


*Las posiciones son de las y los columnistas y no representan necesariamente las posturas de la Corporación Descontamina.

**Fotografía de la portada: Javier Guáqueta

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s