Reconciliación: vigilias por la paz

Andrea Mejía Jerez14012816_1097056313715800_618289196_o
Investigadora Grupo Ahimsa
Corporación Descontamina
Contacto: andreamejia2122@gmail.com
Twitter: @Jerezany

Después del plebiscito, que preguntaba a la población colombiana si estaba o no de acuerdo con el Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las FARC-EP para finalizar el conflicto armado y llegar a una paz estable y duradera, y encontrando el rechazo de la sociedad a lo acordado en La Habana, Cuba después de más de cuatro años de negociación, distintos sectores de la sociedad civil empezaron a movilizarse, para manifestar su preocupación por las posibles dilaciones a un acuerdo definitivo que concertara las propuestas de promotores del No de la sociedad civil y partidos políticos. Después del 2 de Octubre, se dio inicio a una serie de marchas y acciones masivas para presionar unas conversaciones ágiles que dieran viabilidad a la implementación de dichos acuerdos para empezar a vivir de manera real y efectiva la paz tan anhelada en el país.

Ante el plazo fijado por el presidente Juan Manuel Santos para escuchar a los promotores del No en el plebiscito (20 de Octubre) y el plazo del cese al fuego bilateral, inicialmente propuesto para el 31 de Octubre y después aplazado al 31 de Diciembre, las FARC también iniciaron a presentar su postura frente a la coyuntura. En las diferentes redes sociales se lee el apoyo a la paz por parte de sus dirigentes y se reafirma el deseo de finalizar el conflicto e iniciar un proceso de reconciliación, perdón y construcción de paz.

Tal disposición se hizo visible cuando finalizando fechas fijadas por el Gobierno, se realizó la convocatoria a la población de los municipios próximos a los campamentos de pre-concentración, a participar en las vigilias por la paz a partir del 31 de Octubre. En la noche del lunes, se realizaron oraciones, plegarias y actos culturales con la amplia participación de Juntas de Acción Comunal, organizaciones sociales, de campesinado, indígenas, afrodescendientes, estudiantes y docentes, así como iglesias de diferentes credos religiosos, según lo afirman distintos medios de comunicación, para apoyar el fin del conflicto y demostrar el respaldo a las conversaciones con el Gobierno.

Un día después de realizada la primera vigilia en los campamentos distribuidos en distintas zonas del país las reacciones empezaron a manifestarse de manera dividida. Al sintonizar el programa Mañanas Blu en la emisora Blu Radio, pude escuchar distintas opiniones, casi todas dirigidas hacia la crítica respecto al hecho de que un grupo armado se encargue de convocar a la población civil a participar en actos de paz. Los argumentos fueron varios, entre ellos, se encontraba la posición del Gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, quien envió una carta al presidente Juan Manuel Santos para expresar su preocupación por las reuniones masivas entre comunidades y las FARC-EP que según él, dejan entrever “un salpicón político-religioso”, entre esa guerrilla y comunidades religiosas, además, porque considera como improcedente que miembros de la guerrilla – que aún no se han desmovilizado – estén convocando a actos comunitarios en las poblaciones.

Los argumentos giran en torno a dos posiciones: una es el hecho de que se mezcle la política con la religión basándose en acciones de paz, la otra es la preocupación que surge sobre la legalidad o ilegalidad de estos actos, pues las FARC sigue siendo un grupo armado que al reunirse con las comunidades generan situaciones de riesgo.

La última reflexión del gobernador se convierte a la vez en una inquietud expresada en el programa de radio, pues se habla sobre la seguridad de las poblaciones y de la relevancia que tiene este acto en un momento tan coyuntural. Para resolver las dudas que surgen desde una cabina de radio alejada de la realidad de las comunidades, el director del programa realizó una llamada al Alcalde del municipio de La Uribe en Antioquia, Jaime Pacheco, quien asistió a la vigilia realizada en la zona de pre-concentración ubicada cerca a su municipio. El Alcalde dio a conocer la participación no armada de la guerrillerada asistente al evento, la relevancia de los mensajes de paz y reconciliación presentes durante toda la vigilia y además el amable y cordial trato entre población civil, guerrilla, policía y ejército. Adicional a ello, oyentes del programa manifestaron mediante tweets, la participación voluntaria, sin presiones y libre de miedos que concurrió durante la noche del 31 de Octubre y que fue masiva.

La preocupación del dirigente del departamento de Antioquia es coherente si se tiene en cuenta su labor política que le encomienda el encargo de proteger a su población y velar por su bienestar, acción que debe ser regida por los límites de la legalidad, sin embargo, abordando nuevamente las posturas presentadas en el programa de Blu, es importante la reflexión que realiza Nicolás Uribe quien afirma que “Por más que sea un hecho pacífico, en Colombia no pueden mezclarse política y armas. Eso crea un precedente negativo”; dicha postura fue refutada por Andrés Mejía, quien dice, “Me alegra ver a los guerrilleros en plazas públicas en actos ecuménicos, eso se llama paz”.

En primera medida, la vigilia por la paz se realizó como un acto libre de armas, con el único fin de manifestar el deseo de paz de los diferentes sectores, tanto comunidades como guerrillerada, por lo que no puede ser considerado un precedente negativo, y por el contrario, el trasfondo de la afirmación de Andrés Mejía cobra todo el sentido para analizar el momento trascendental por el que pasa Colombia, donde el logro de un Acuerdo de Paz es cada vez más cercano y por lo tanto la transición hacia un país en paz es cada día más real. El sentido de las vigilias se fortalece cuando la reconciliación sale del discurso y se hace efectiva en la relación entre ciudadanía y actores armados, así como entre los mismos actores armados –policía, ejército y futuro excombatientes-. La importancia de arriesgarse a realizar un acto público donde las FARC-EP tienen una participación relevante e interactúa con las comunidades de manera pacífica, evidencia que aunque no se han desmovilizado y las armas aún les acompañan, estas personas tienen los pies más afuera de la guerra que adentro.

Los pasos hacia la paz no son solamente un acuerdo, sino hechos reales que notifiquen la voluntad de las partes de ceder e interactuar, reconociendo la humanidad y el valor de la vida. Las vigilias por la paz son un primer paso de reconciliación y perdón, y son además un ejemplo de acciones pacíficas. Aunque la violencia del conflicto no ha afectado directamente mi vida, me alegra decir que estos son actos reales de paz y que la paz está cada día más cerca, y que en lugar de preocuparme, me entusiasmo con las vigilias, que borran diferencias y unen a personas con historias de vida diferentes y características diversas ante un mismo clamor.

Referencias:

Blu Radio (01 Noviembre 2016). ¿Pueden convertirse las vigilias por la paz en actos políticos de Farc? Debate. Recuperado de http://www.bluradio.com/nacion/pueden-convertirse-las-vigilias-por-la-paz-en-actos-politicos-de-farc-debate-121179


*Fotografía de la portada: Blu Radio

**Las posiciones son de las y los columnistas y no representan necesariamente las posturas de la Corporación Descontamina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s